3000 mil años desde el punto de inflexión han recorrido su cabello, tornándolo blanco y escazo... hasta llegar a su barba, poblada como si de un arenero se tratase. Si miracemos el resto del completo, entenderíamos que ha sido cercano su encuentro con los tiempos, algunos dirían que es un desparecido, perdido en las profundidades de su alma inquieta, el goce le había quemado sus pies y piernas, su paso era insaciable e imperecedero; había venido del centro del mundo-mismo.
La mirada de un ave, el pulso enterrado de un árbol, las costumbres de una hormiga: Nada de esto sería perfecto si faltara un alma, un disgusto que nos haga entrar en reacción al desdoblamiento cuántico, los derivados del limonero, que se hayan añejos; es el disfrute de un canto andante,
que lastíma su frente y su espalda, que encuentra la vida tirada y la empalma, cuanto gozo extrajiste de mí para la vida, piensa, tanto que los soles giran al rededor de tu escarcha casi fría, ígnea y morbosa, así encontramos la vida tomando un vino en el parque... Así giran las cosas en en el mundo, exclamó pavorido, así vuelan las sombras que nos contienen! Ellas son nuestras, tanto los soles como el trasfondo que lo colapsa, nos llenamos de ellas para seguir vivos y fructíferos, enganchan estás una mano directa al diablo, él mejor amigo de dios y su mano derecha, arriba de éste, estará, tu propia mirada. Ella te quiere ver...
Llegaba a un pueblo justo para el mediodía pasando para la siesta taciturna, que descansa a los seres de barro y los vuelve a crecer. La mañana habría sido cruda considerando a los hombres, más el ánimo que me da correr como un animal salvaje. Así llegué yo al pueblo, pasando el mediodía tardado. Los arboles se abrazaban entre sí y la gente bailaba sobre ellos, bajo su puente vivían los ricos con sus lujosas casas de pobreza, los que medían el puente estaban sobre ellos y en el medio, no se movían. Todos los de arriba bailaban. Empecé por preguntar y solo contestaron los del medio: "Aquí no vas a encontrar nada, todo lo rico es ahora banal y una carga para mí, aun busco a los seres de barro. ... No hay nadie quién pueda ayudarme". Seguí caminando pensando que ese tipo estaba loco, ni siquiera había considerado la mirada de arriba, los pasos de arriba, el hablar... Acaso no habrá escuchado del arriba? No será que se puso a medir el tiempo? Seguí caminando y me sentí un poco triste por él, hasta que encontré en el camino un espíritu, era una mujer sabia, anciana de piel y de alma inconclusa, así me hablo su espíritu: Tú! Caminante, andante de los sueños, el ocaso se muestra en la cualidad de tu alma... que habéis venido a buscar aquí? Bajo entre lo bajo, barro entre los recazos... La Entidad te destruirá y te desterrará de aquí cuanto antes, cada pedazo de ti sera condenado y ejecutado por mil demonios, sé lo que eres, tú no perteneces aquí, tú aún eres un humano" . Nunca sentí tanto enojo por un espectro sideral del espacio, y así le respondí: "Y tú! espectro estigmatizado alineado a la virtud de tu pobreza, no me engaña tu forma ni tu hablar, más bien balbuceas y derrochas la salvia de tu energía al hacerlo, bien he visto tu forma de perro y chancho fugaz, tu ancianidad mezclada con tu mono de acero... ¡Ven aquí, amigo mío! Dame un abrazo maldita infeliz luciérnaga". Así reconoció el maestro a su amigo, secuaz estelar: -¿Cuantas dimensiones tuve que saltar para verte así de apurado amigo?- Exclama El Espectro mientras ríe.
-Seguro que sí, ahora déjame mostrarte algo que te hará volver a tu cuerpo de un susto- Mientras decía esto el maestro sacó de su bolsillo un cubo fluorescente etérico. -ésto, es un cubigramacilor, dame una frecuencia y nivel astral, y te teletransportará inmediatamente a ese nivel intraosilacional.
En este momento El Espectro colisiona y vuelve a su forma semi-humanoide, y dice: -Pues era verdad, esto era lo que estaba buscando.-